miércoles, 5 de agosto de 2020

New Light II Spideysterio/MysterySpider

♣ 2 ♣

PoV Quentin

Las cosas habían salido relativamente bien. Llegar a un lugar totalmente desconocido nunca es fácil, y mas cuando ese lugar en toda la extensión de la palabra no era el tuyo, supongo que me adapte mejor de lo que podía, aunque aun las cosas me parecían totalmente desconcertantes.

Había tenido un combate, uno que termino conmigo en un mundo tan distinto al mío, tan sólo esperaba que los cosas hayan valido la pena.

En un principio, cuando conocí a un hombre llamado Nick Fury, pensé en hacer hasta lo imposible por volver a mi hogar, claro que las cosas en lo absoluto podían ser fáciles, por lo que en lo que encontraba esa manera, tuve que tomar misiones que este me asignaba. Y en una de esas tendría un compañero, el cual me hizo cambiar de opinión en cuanto a irme.

Él era un chico tan encantador. En un principio no entendía porque debía acompañarme en dicha misión puesto que yo había podido con muchas anteriormente sin necesidad de ayuda. Hasta que hablé con él por primera vez y lo entendí.

El chico no parecía estar en un buen momento, y de alguna manera debía volver a su vida normal, así que esta era la mejor manera. Tenia que ayudarlo, me convertí en su apoyo, y tontamente me enamoré de él. ¿Cómo no hacerlo cuando es sumamente encantador? Porque lo dije y lo repito por tercera vez. Es muy encantador.

Estaba confundido, sentía que no debía involucrarme con nadie. Sí, él me hizo pensar en no irme, pero aun estaba presente esa parte de mí que sí quería hacerlo. No sabia que hacer, trate de mantenerme al margen, de seguir con la misión, y bueno, de apoyarlo de alguna manera. Nos volvimos buenos amigos, pero no quería nada mas hasta no tener nada claro.

Y entonces, llego el ultimo día que nos veríamos. No podía engañarme, lo iba a extrañar tanto, pero las cosas debían ser así, por ahora. Hice hasta lo imposible porque esa noche fuera perfecta para ambos, a veces olvidaba que debía dejar a un lado lo que sentía por él, pero al final de la noche, cuando él puso su mano encima de la mía, cedi un poco y tomé su mano.

Al final, bajamos de la barda, fuimos por algo mas de tomar y disfrutamos un poco más de la música sin decir nada al respecto. Para que después, lo acompañara al hotel donde se estaba hospedando, despidiéndonos con un “espero nos volvamos a ver”, y me fui, tratando de tener esa imagen de él grabada en mi mente, porque no sabia si de verdad lo volvería a ver.

[…]

Pasaron algunos meses, tres desde que deje de ver a Peter. Lo extrañaba tanto, que me di cuenta de que no podría irme, ya no podía imaginar estar en un lugar donde él no estuviera. Cuando lo busque, la emoción en su rostro fue tanta, que definitivamente no podría olvidar su expresión, y mucho menos la manera en la que me abrazo.

Cualquiera podría pensar que luego de eso, nuestra relación pudo haber avanzado más. Pero no fue así. No por lo menos en algunos días, quería tomar todo con calma, lo necesitábamos ambos, aunque no pareciera.

Claro que, algo me decía que Peter estaba algo confundido, quizá pensaba que realmente no quería nada con él. Sé que parecía que a veces le daba a entender que gustaba de él, y otras tomaba distancia, pero no era para nada como él se lo imaginaba. Y creo que llego el momento en que él no se pudo resistir más, puesto que recibí un mensaje de él diciéndome que necesitaba verme. Yo le dije que podría pasar por él y de ahí podríamos ir a cualquier lugar, a lo que él acepto.

Justo a la hora en que Peter salía de clases llegue por él, espere unos minutos y a lo lejos lo vi salir. Inconscientemente sonreír, de verdad que adoraba verlo.

—Me alegra verte —dije en forma de saludo.

—A mí igual ¿Tienes abre? Podemos ir a comer algo cerca de aquí.

—Seguro, me encanta la idea.

Caminamos hasta dicho lugar, todo paso relativamente pronto, llegamos, elegimos un lugar y ordenamos algo. Durante la espera de nuestros alimentos, hablamos un poco, pero parecía que se quería guardar lo que me iba decir y por lo que me cito para un momento adecuado.

Note que el tiempo había pasado, porque estaba comenzando a anochecer y aun no me decía nada, me preguntaba qué podría ser. Lo invite a que nos fuéramos caminando hasta su casa, es ahí donde el silencio se hizo presente. Quizá al final no quería decirlo, y tampoco lo iba a presionar, aun cuando me diera curiosidad saberlo.

—Espera, Quentin. Necesito decirte algo —dijo por fin algo, rompiendo con ese silencio que creí estaría presente hasta llegar a su departamento.

—Dime —me detuve parándome de frente a él, se veía sumamente nervioso.

—Yo… quisiera saber si… ¿Te gustaría hacer un pequeño viaje conmigo? Pensé que… bueno, tú quisieras conocer mas lugares y, me gustaría que lo hiciéramos juntos —dijo sonrojado, me enterneció verlo hablar así, y no me podía negar ante su petición, me encantó su propuesta.

—Sí, me gustaría mucho. Gracias por pensar en mí, enserio, Peter. Gracias.

—Genial —dijo emocionado— ¿Te parece si nos vamos el fin de semana?

—Me parece bien. Entonces preparare todo para irnos.

Y en ese momento se me ocurrió la mejor idea, podríamos irnos juntos mas que unos cuantos días, olvidar un momento todo, y sólo ser él y yo, que ese fuera nuestro comienzo.

[…]

Estaba ansioso, en unas horas me encontraría con Peter para emprender nuestro viaje, pero antes debía dejar algunas cosas en orden en mi departamento. Aunque claro, no pude evitar llamarlo antes de nuestro encuentro, hablamos un poco y volvimos a quedar en que nos encontraríamos en el lugar donde fuimos el día que me propuso el viaje, ya que consideramos adecuado comer algo antes de irnos.

Al tener todo listo, subi mi equipaje al auto que recién había conseguido para dirigirme hacia donde me encontraría con Peter. Llegue un poco mas temprano de lo acordado, por lo que aproveche para pensar en lo que haría en ese momento. a veces me cuestionaba si no había tardado tanto en esto, pero al final, creí que estaba haciendo lo correcto y por lo menos parecía que no me había equivocado, lo cual me da alivio porque si hubiera sido así, me habría sentido un completo imbécil.

Levante la mirada, viendo a Peter cruzando la calle para acercarse al auto, traía consigo su maleta en la mano, y su mochila colgando de su hombro, salí enseguida para ayudarlo y subir sus cosas al auto. Posterior a eso, entramos a al restaurante y ordenamos algo.

—Peter, —estaba completamente decidido a decirle de una vez lo que sentía, no quería y podía esperar más, era el momento adecuado— quiero decirte que, estoy enamorado de ti. Lo estoy desde hace mucho, pero no creí que fuera adecuado, porque me sentía confundido. Tú sabes que llegar aquí no fue nada fácil, sabes que mi ideal era irme, pero el conocerte lo cambio todo, y no podía irme, porque no puedo imaginarme vivir en un mundo donde tú no estés —dije mientras alcanzaba a tomar su mano, sin apartar ni un momento la mirada de la suya. Él sonrió ante mis palabras, como si fuera lo que tanto había esperado escuchar.

—De verdad no creí que me correspondieras. Pensé que… bueno, realmente ni siquiera sabia que pensar. Cuando me tomaste de la mano la ultima vez antes de que regresaras, por un instante creí que sentías algo por mí. Pero lo volví a dudar porque no supe nada de ti. Y cuando me buscaste lo volví a creer. Y sí, otra vez me desilusione porque no dabas ninguna señal, o quizá sí, pero te retractabas.

—Lo siento, enserio lo siento, Pet.

—No, ni lo menciones. Entiendo tu postura, sé que no fue fácil llegar a otro mundo tan distinto al tuyo. De cualquier manera, yo te iba a esperar. Sueno patético, pero… es que te amo

—No deberás esperar más. Porque deseo estar contigo. Yo también te amo —dicho esto, me puse de pie y me acerqué a él para besarlo como tantas veces lo había querido hacer.

Realmente sí me siento algo mal por haberme tardado tanto. La respuesta estuvo frente a mí todo el tiempo. Peter era mi nueva luz, siempre fue él.


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